El crédito FUNDAE que tu empresa no use este año se pierde el 31 de diciembre. Para aprovecharlo, el curso tiene que comunicarse a FUNDAE antes de empezar y terminar dentro del año. Por eso la fecha límite real para empezar no es el 31 de diciembre, sino finales de noviembre o antes, según las horas del curso.
¿Qué pasa exactamente con el crédito que no se usa?
Cada empresa que cotiza por formación profesional recibe cada año un crédito de formación, es decir, un importe que puede recuperar descontándolo de sus seguros sociales cuando forma a su plantilla. Ese crédito se calcula a partir de lo que la empresa cotizó por formación profesional el año anterior y solo vale para el ejercicio en curso.
Si el 31 de diciembre queda crédito sin usar, se pierde. No se devuelve a la empresa ni pasa al año siguiente. La única salida es la acumulación: las empresas de menos de 50 trabajadores pueden reservar el crédito de un año para usarlo en los dos siguientes, pero tienen que haberlo comunicado a FUNDAE dentro del plazo que marca la norma. Lo explicamos en detalle en cómo acumular el crédito de formación que la empresa no utiliza.
Dato propio de Estudios Anamar
Las 330 empresas que formaron a sus trabajadores con nosotros entre 2019 y 2025 usaron, según el año, solo entre el 41 % y el 58 % del crédito FUNDAE que tenían asignado. No es un problema de falta de interés: casi todas querían formar. Se les pasó el año.
Cómo lo medimos: cruce de los ficheros oficiales de FUNDAE de grupos formativos y empresas participantes de Estudios Anamar, ejercicios 2019 a 2025. A nivel nacional, las empresas de 10 a 49 trabajadores solo consumieron el 38,8 % de su crédito en 2025 (FUNDAE, informe anual 2025).
¿Cuál es de verdad la última fecha para empezar un curso bonificado?
Hay tres condiciones que se suman. La primera, que el inicio del curso se comunique a FUNDAE antes de que empiece; nosotros explicamos los días exactos en con cuántos días de antelación hay que comunicar un curso a FUNDAE. La segunda, que el curso termine dentro del año. La tercera, que el trabajador lo complete de verdad: en teleformación, un alumno que no llega al mínimo de actividades exigido no cuenta como finalizado y su curso no se bonifica.
La tercera es la que decide la fecha. Un trabajador con su puesto a pleno rendimiento dedica al curso unas cuatro o cinco horas a la semana, y diciembre tiene dos festivos nacionales, cierres de ejercicio y vacaciones. Con ese ritmo, esta es nuestra tabla de referencia:
| Horas del curso | Duración a ritmo realista | Empezar como muy tarde |
|---|---|---|
| 20 horas | 4-5 semanas | 23 de noviembre |
| 30 horas | 6-7 semanas | 9 de noviembre |
| 40 horas | 8-9 semanas | 26 de octubre |
| 60 horas o más | 12 semanas o más | Mejor en enero, con el crédito del año siguiente |
En Estudios Anamar recomendamos no empezar en diciembre ningún curso de más de 20 horas, aunque la norma lo permita. Preferimos decirle a una empresa que espere a enero antes que venderle un curso que su trabajador no va a terminar y que luego no podrá bonificar.
El error que más vemos: “lo haremos, pero ahora estamos liados”
Es la frase que más oímos entre septiembre y noviembre. La empresa quiere formar, tiene crédito, pero lo aplaza porque el trimestre viene cargado. Cuando por fin llama, a mediados de diciembre, solo le quedan dos opciones: cursos muy cortos o nada.
El coste va más allá de perder crédito. Cuando se fuerza un curso largo en diciembre, el trabajador no llega al final, la formación no se puede bonificar y la empresa acaba pagando de su bolsillo un curso que iba a ser gratuito. Es uno de los casos que tratamos en qué pasa si te equivocas al bonificar.
Plan de choque en 5 pasos
- Saber cuánto crédito queda. Parte del crédito asignado y resta lo que ya hayas bonificado este año. Si no lo tienes a mano, te lo explicamos en cuánto crédito FUNDAE tiene mi empresa.
- Elegir cursos cortos ligados a una tarea real. Un curso que el trabajador usa en su puesto se termina antes. Tienes criterios en cómo elegir el curso bonificado para tu equipo.
- Reunir los datos de los participantes y de la representación legal de los trabajadores. Si la empresa tiene comité o delegados, hay que informarles antes del curso.
- Comunicar el inicio a FUNDAE con antelación. Si lo gestiona Estudios Anamar, lo hacemos nosotros.
- Revisar el avance de cada alumno cada semana. Así se detecta a tiempo quién se está quedando atrás, antes de que el curso deje de ser bonificable.
¿Cuánto crédito se puede aprovechar a estas alturas?
Ejemplo ilustrativo
Una empresa de 12 trabajadores cotizó el año pasado sobre unas bases de 300.000 €. Su cuota de formación profesional fue del 0,70 %: 2.100 €. Por tener entre 10 y 49 trabajadores, su crédito es el 75 % de esa cuota: 1.575 €.
En teleformación, FUNDAE bonifica como máximo 7,5 € por hora y participante. Un curso de 30 horas puede bonificarse hasta 225 € por alumno (30 × 7,5). Con 1.575 € de crédito caben 7 participaciones de 30 horas (7 × 225 = 1.575 €).
Si esta empresa empieza el 9 de noviembre, llega. Si empieza el 14 de diciembre, lo realista es que complete una o dos participaciones de 20 horas y pierda el resto.
Las empresas de 10 o más trabajadores tienen además que aportar una parte del coste, la llamada cofinanciación privada. Se puede cubrir con el salario de las horas de formación en jornada, y lo explicamos en si tu empresa tiene que poner dinero en la formación bonificada.
¿Y si ya no llegas este año?
Si no reservaste el crédito en plazo, lo que quede el 31 de diciembre se pierde. Lo útil entonces es no repetir el error: el crédito del año siguiente está disponible desde enero, y planificar en el primer trimestre permite hacer cursos largos sin prisas. Tienes todas las fechas clave en el calendario de plazos de la formación bonificada, y la norma que regula el crédito y los módulos económicos es la Orden TMS/368/2019. La información oficial actualizada está en la web de FUNDAE.